EXTRACTO NOTA LANOCHEENVINO.COM · 2 de diciembre de 2017

Por Juan Castro

Mi visita a Bodegas López

  • Bodegas López - Revista Entorno Econ贸mico 路 N煤mero 45

Todo es diferente a lo que uno suele ver. Maipú creció mucho desde aquel 1898 en el que Don José López Rivas decidió instalarse con su familia en Mendoza y cultivar viñas y olivos. El año próximo la bodega cumplirá ciento veinte años y siempre ha estado en manos de la familia, que ya tiene su cuarta generación continuando lo hecho hasta hoy.

Al entrar a la bodega ya se nota el movimiento que no cesará en todo el día. Trabajo en el vino y trabajo en el turismo es una constante ya que las actividades normales continúan a pesar de la permanente llegada de grupos de turistas. El Estilo López se vive desde aquí. La hospitalidad funciona perfectamente. Mauricio, Sofía y todo el equipo están a disposición para que podamos recorrer las instalaciones con un guía.

En ese edificio centenario, veremos los increíbles toneles de roble que van desde los cinco mil hasta los treinta y cinco mil litros, donde evolucionan los vinos tan propios de López. Toneles que en algunos casos sobrepasan las ocho décadas de edad, que conviven con la tecnología del acero inoxidable y los laboratorios.

Todo está impecable. Todo funciona. Se respira ese aroma tan particular, y además, inusualmente los visitantes respetan el propio silencio de la sala. Todo se encuentra en armonía.

La visita recorre varias naves que significan el proceso de elaboración del vino, desde que llega la uva hasta que está en condiciones de ser embotellado; para pasar luego al maravilloso centro de visitantes, que cuenta con el restaurante, un museo y una sala de catas. Impecable. Es que en 120 años de vida, tenés muchas historias para compartir.

Y eso también forma parte del Estilo López. La generosidad al transmitir lo vivido. Es que los visitantes quedamos boquiabiertos al ver fotos y elementos del pasado. Ciertamente no es fácil hoy triturar la piedra para sembrar, imaginen lo que tuvieron que trabajar los de fines del siglo XIX para implantar lo que hoy disfrutamos. Es para sacarse el sombrero, sin dudas. 

Por supuesto la visita cierra con una degustación, y si llegás a la hora del almuerzo y no te quedás en Rincón de López, te perdiste mucho de la visita. El lugar es muy cálido, la atención es de primer nivel y Andrés Romano, chef del lugar, te deleita con platos muy bien logrados. Está claro que antes de irte, además de las fotos y lo que probaste, vas a pasar por ese lugarcito que nos pierde a todos… la tienda de regalos. Hay para todos los gustos y edades. Resulta imposible decirle a tu familia y amigos que no encontraste algo para ellos. Pensalo, no te vas a arrepentir.

Como gran resumen de lo vivido, quiero transmitirles que el “Estilo López” no resulta apenas un eslogan publicitario para “justificar” un modo de hacer vino: es la forma en la que trabaja esta familia. Conozco gente que trabaja en Buenos Aires. Conozco el espacio en Buenos Aires. Ahora me tocó el turno de conocer la cuna, y en estos tiempos tan difíciles de relaciones interpersonales, hay una constante en todo lo que he visto: no hay caras tensas ni ceños fruncidos. En un ambiente de trabajo eso dice mucho. Cada una de las personas con las que he estado o hablado, me han regalado una sonrisa, y en lo personal, eso no tiene precio. Lo escribí más arriba, hay armonía. Trabajo duro, pero con respeto. Ese es el verdadero Estilo López, que como resulta evidente, se transmite en todo el proceso hasta el resultado final, son esos vinos que los argentinos sabemos que “nunca fallan”.

Quiero cerrar con un agradecimiento muy especial a Eduardo López quien nos invitó a conocer la Bodega, y con quien siempre es un placer tener esas charlas de vino.

Vayan. No se lo pierdan.

EXTRACTO NOTA FORBES ARGENTINA · 10 DE NOVIEMBRE DE 2017

Por Francisco Barreiro

Bodegas Centenarias: recorrer la historia

Sus más de 100 años de vida son una excelente excusa para conocer en detalle la tradición del vino argentino. Bodegas centenarias: Lo primero es la familia.

En 1853, Domingo Faustino Sarmiento regresó de Chile tras su exilio durante el período rosista en Argentina. En su estadía en tierras trasandinas, Sarmiento conoció al agrónomo francés Michel Aimé Pouget, quien introdujo las primeras viñas en Chile y comenzaba a desarrollar una pequeña industria de vinos.

Cuando regres贸 a nuestro pa铆s, y con los antecedentes chilenos y con Francia en el horizonte, Sarmiento se re煤ne con Pouget para llevar adelante la Quinta Agron贸mica de Mendoza. Juntos comenzaron un per铆odo de plantaci贸n de vi帽as en las cuales sobresal铆an las cepas como Cabernet Sauvignon, Pinot Noir y la hasta entonces llamada 鈥渦va francesa鈥, la cual hoy conocemos聽como聽Malbec.

Defender el estilo propio

Al hablar de la vitivinicultura argentina, la familia López forma una parte grande de la historia. La bodega nació en 1898 de la mano de José López Rivas, quien había llegado al país a los 18 años, escapando de la plaga de la filoxera que azotaba los viñedos europeos de aquel entonces.

“Se afincó en Maipú, y dudo que alguna vez se hubiese imaginado que 120 años después seguiríamos acá”, dice entre sonrisas Eduardo López, bisnieto de José. El mismo año que fundaba la bodega, nacía José Federico López, quien años más tarde se encargaría de colocar en la cima la bodega familiar:
“Mi abuelo decía que hiciéramos lo que hiciéramos tenía que ser de calidad”, agrega Carlos López, hermano de Eduardo; ambos siguen al frente de la firma junto con su padre.

Las revoluciones del vino argentino

Entre tantos cambios, los L贸pez tuvieron que reencontrar su lugar. 鈥淭odos iban para un lado y nosotros para otro鈥, dice Eduardo L贸pez. En las bodegas, se hablaba de vinos con mucha madera, criados en barricas de roble y pesados聽en聽boca. 鈥淣osotros segu铆amos con los toneles de gran tama帽o, con un estilo cl谩sico y tradicional que la mayor铆a abandon贸 en los 90: fue remar en dulce de leche durante 27 a帽os鈥, recuerda Eduardo,聽y聽agrega: 鈥淟o hicimos con convicci贸n e identidad y estamos conformes. El tiempo nos dio la raz贸n: hoy la moda son los vinos cl谩sicos鈥, algo que ellos producen desde hace m谩s de 100 a帽os. El vino argentino fue cambiando a lo largo del tiempo, y son las bodegas familiares las que siguen apostando por la calidad y por contar su historia generaci贸n tras generaci贸n, con un mercado cada vez m谩s exigente que valora el cuidado y la dedicaci贸n que merece聽cada聽botella.

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EXTRACTO NOTA MILADOV.COM · 23 DE AGOSTO DE 2017

Por Diego Migliaro

De aceites y olivas...

Argentina es el décimo productor mundial de aceites de oliva, ocupando el primer lugar en el continente americano. La producción nacional representa casi el 5% del total mundial.

Los productores argentinos se entusiasman de la mano de una buena cosecha (con gran cantidad de fruta de calidad) y el cada vez mayor reconocimiento internacional hacia nuestros aceites de oliva.

En ese contexto, las empresas lanzan nuevos productos o apuestan a renovar la imagen de los existentes. El aceite de oliva ya no es lo que era en Argentina. Sumado a la prensa de sus efectos positivos en la salud, el mercado crece día a día y los consumidores se vuelven más exigentes en cuanto a calidad y cantidad.

López Aceite de Oliva Extra Virgen Cosecha 2017

Obtenido de aceitunas recién cosechadas, elaborado con el método clásico de primera presión en frío, que permite mantener intactas sus propiedades originales. Su baja acidez, menor a 0,50% de ácido oleico, le da la denominación de máxima calidad en aceites de oliva: Virgen Extra.

Desde el año 1932, distintas variedades de olivos: Frantoio, Arbequina, Manzanilla, Farga, Nevadillo y Empeltre, han sido implantadas en los olivares que posee la bodega en fincas El Paraíso y Santa Teresita (en Maipú) y Los Maitenes (en Lunlunta), ubicados en el Alto Valle del Río Mendoza, junto a la Cordillera de Los Andes.

Clima y Suelo. Las características del clima y del suelo (gravoso, limoso y calcáreo), proporcionan condiciones óptimas para la olivicultura.

Elaboración. Las aceitunas son cuidadosamente controladas durante el proceso de maduración. Su elaboración se realiza a través del método clásico: lavado, amasado en frío, prensado, centrifugado y filtrado. Luego se conserva en tanques. Su delicado y suave sabor resulta de conjugar la más alta tecnología con el sistema tradicional, manteniendo el aroma, vitaminas y oligoelementos de las aceitunas frescas. Sin aditivos, ideal para una dieta sana y equilibrada.

Presentación
- Latas de 500 ml y 1 litro.
- Botellas de 500 ml.
- Cajas: 6 latas x 500 ml, 6 latas x 1 litro y 6 botellas x 500 ml.

EXTRACTO NOTA REVISTA DI VINO · EDICIÓN VERANO 2017

La Revista Di Vino visitó nuestra Bodega y elogió el Estilo López.

Tradición Rebelde

Entrando a Bodegas López se respira historia. Nos recibe Eduardo López, e inmediatamente nos empieza a contar sobre las tradiciones de los ancestros que sabían donde plantar cada uva, sin tener a disposición la tecnología actual. El estilo López es único en Argentina, los diferencia por completo del resto de las bodegas.

Decidió conscientemente aferrarse a su estilo y no cambiar. Eso significa haber mantenido los toneles y cubas de 5.000 hasta 30.000 litros: a diferencia de las barricas en utilizo en estos días, el aporte de madera es más tenue y permite aportarlo por períodos de tiempo más prolongados. Esto genera una evolución muy lenta, lo que aporta a los vinos una vida voluntariamente más larga, hasta lograrnos ofrecer el Montchenot con añadas que superan los 25 años. Además tiene una colección de vinos desde los años '30, que en ocasiones especiales se degustan y aún tienen buena fruta.

El estilo López se caracteriza por bajos alcoholes, amabilidad en los taninos y redondez plena debida al añejamiento en toneles, que no aportan astringencia que suelen dar las barricas.

Es un privilegio poder ver con ojos propios el valor histórico de cubas y toneles. El cuidado de este patrimonio de la bodega es atento y maniático, ya que todos los toneles reciben el tratamiento adecuado, incluyendo reemplazo de duelas, cuando es requerido. Cada proceso, incluida la limpieza, se realiza con extrema prolijidad.

Nos cruzamos con grupos de turistas que tienen acceso a toda la bodega, sin secretos. Están orgullosos de cómo hacen las cosas, y les encanta mostrarlo. Guardan botellas de vino de todas las añadas, cualquier consumidor puede pedir el López con cosecha de su fecha de nacimiento! Toda una hazaña, para cualquiera, pero no para ellos que no tienen en mente otra forma de operar: al contrario, para López es la única forma de hacer las cosas!

López hoy en día es una referencia apreciada, de vinos diferentes (aunque son los únicos que no cambiaron en realidad). En los '90, fueron ignorados por colegas, periodistas y sommeliers, hasta criticados, pero hoy en día con la vuelta de los vinos frescos, amables, encontraron ser referencia de un estilo de vinos tradicional, presente gracias a ellos en Argentina (y aún muy vigente en mercados tradicionales de Europa).

Nos vamos con la sensación de que todo amante del vino tiene que probar López y conocer lo que es, lo que significa, lo que aporta al mundo del vino.

Prueben López, en cada oportunidad que tengan, abran un Montchenot, y descubran cómo los vinos más antiguos de Argentina, se han convertido en la novedad para nuestros paladares ingenuos.

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EXTRACTO NOTA BLOG REBECCASINTERNATIONALKITCHEN.COM · 23 de NOVIEMBRE DE 2016

El blog Rebecca’s International Kitchen distinguió a nuestra bodega.

Las 10 Mejores Actividades del Vino en Mendoza, Argentina

Una semana de vino en Mendoza.
Para mi cumpleaños, mi esposo se tomó una semana libre del trabajo para llevarme a cualquier lugar de Argentina que quisiera visitar. Sin dudarlo elegí Mendoza. Ciudad de vino. Montañas. Comida excelente. Esta región de Argentina recibe turistas de todas partes del mundo que buscan probar el buen vivir, y yo no fui la excepción.

Cuando estaba armando mi itinerario para mi gloriosa semana en Mendoza, me surgió un sentimiento de envidia de los periodistas que viven allí. Con casi 1.000 bodegas en Mendoza, ¿cómo alguien podría quedarse sin opciones de degustaciones y restaurantes que visitar?
Seleccioné las bodegas que quería visitar basándome en las diferentes experiencias que quería. Restaurantes premiados, arquitectura, oportunidades de aprender más acerca de Mendoza, el vino, el arte, la naturaleza, y la cocina fueron claves en mi elección de solamente un puñado de bodegas aparte de las masivas.

Luego de nueve extraordinarios días de saltar de una bodega a la otra, estas son mis diez experiencias favoritas en Mendoza...

...Mejor bodega de producci贸n a gran escala: Bodegas L贸pez.

Me encanta el ambiente de una bodega boutique peque帽a; sin embargo, es realmente interesante ver a los grandes en acci贸n. Bodegas L贸pez, uno de los cinco mayores productores en Mendoza, es una bodega excelente para visitar producciones a gran escala en funcionamiento. Adem谩s, ofrecen tours gratuitos y degustaciones. Todo en Bodegas L贸pez es grande; nunca en mi vida he visto tanques de fermentaci贸n o toneles tan grandes. Incluso tienen botellas gigantes (de mentira) en todo el predio. Lo m谩s impactante fue la planta de embotellado. Estaba fascinada de estar ah铆 mientras funcionaba a toda m谩quina, embotellando 10.000 botellas por hora. Era hipnotizante todo el proceso, desde botellas vac铆as hasta los pallets listos para ser distribuidos. Nunca hab铆a visto una cantidad tan grande. Me podr铆a haber quedado en la embotelladora todo el d铆a, pero tambi茅n hab铆a degustaci贸n de dos vinos en su acogedor museo. Lo que tambi茅n vale la pena visitar es el premiado Rinc贸n de L贸pez Restaurante. All铆 puedes disfrutar de una copa o botella de vino con tu comida, y es la manera en que yo prefiero 鈥渄egustar鈥 el vino...

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EXTRACTO NOTA BLOG VINUMMEDIA · 10 de NOVIEMBRE DE 2016

Por Alejandro F. Maglione

En el blog VinumMedia se destacó nuestro estilo tradicional en la elaboración de vinos.

Vinos argentinos divertidos

Se puede decir que en la Argentina se vive una suerte de frenesí de cambios en torno al vino.

Cambian las formas de vinificar, retornando a los toneles y poniendo de lado las coquetas barricas. Incluso se desempolvan las viejas cubas, maltratadas durante lustros, a excepción de alguna bodega tradicional como la de la Familia López, que no se dejaron llevar por la locura de los cambios y hoy terminan luciendo como los más aggiornados. Fueron estos mismos López que no se dejaron llevar por el tsunami de los varietales, conservando sus vinos insignia como el Montchenot y el Château Vieux su característica de ser vinos de corte.

Algunas bodegas relanzan marcas que fueron exitosas en el pasado.
Obviamente, la elaboración va sufriendo regresos.

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EXTRACTO NOTA BLOG HISTORIaS bellas · 23 de SEPTIEMBRE DE 2016

Por Carol Abousleiman

El blog Historias Bellas distinguió su experiencia en López de Punta a Punta.

Bodegas López de Punta a Punta

Autenticidad. Esa es la palabra que resume mi vivencia en la IX Degustación Anual de Bodegas López, en su sede palermitana de la ciudad de Buenos Aires. Encontré varios puntos altos en esta convocatoria. Uno de ellos, el lugar donde se llevó a cabo. El depósito de la bodega, enorme galpón donde se podían catar, con generoso despliegue, todos los productos del portfolio. Son 43 en total. Y como escenario natural detrás de las mesas de degustación, la enorme cantidad de cajas de vinos López que aguardan a ser distribuidas en distintos ámbitos.

El mensaje trascendía con transparencia y sencillez. “Esto es lo que somos, esto es lo que producimos. Los recibimos en nuestra casa”. Nos sentimos muy a gusto.

Pude catar los niños mimados, previamente decantados:

  1. Montchenot 15 años Cosecha 2000
  2. Montchenot 20 años Cosecha 1995
  3. Montchenot 115 años Cosecha 1988
  4. Federico López Cosecha 2000

Los cuatro fantásticos assemblages.

El vino es criado y añejado en toneles de roble francés de más de 5.000 litros de capacidad. Son vinos elegantes, de estilo tradicional. Vinos que la bodega espera 5, 10, 15 años en botella ¿Cuántas pueden hacer esto hoy en día en la Argentina?

Por otro lado, se presentó la nueva imagen de la línea Xero.

Clásica vigencia para los vinos producidos por esta bodega. Llevan 118 años en el mercado, cuatro generaciones. Evidentemente un tempo propio, una tarea enorme, lo cual permite resultados cuanti y cualitativos notables.

EXTRACTO NOTA SITIO WEB EL HISTORIADOR · 19 DE SEPTIEMBRE de 2016

Por Fabricio Portelli

El sitio web El Historiador realizó una nota sobre la historia de nuestra bodega y familia.

Una familia que resiste la historia

López es única. Porque es una de las pocas bodegas argentinas centenaria que continua en manos de la familia (van por la cuarta generación). Pero además, fueron los únicos que no cambiaron su estilo original, hoy reconocido como el Estilo López. Y fue esa convicción la que la llevó a ser una de las bodegas más exitosas y consistentes en la actualidad.

De Chateau Vieux, aún se puede degustar la cosecha 1938 y es la única que puede poner sobre la mesa más de 40 años de historia vínica en una degustación vertical (mismo vino de diferentes cosechas).

El Montchenot, por ejemplo, se elabora con las mismas uvas de la misma finca plantada en 1940. Y desde 1956 es, junto a su par Chateau Vieux, el único vino que fue testigo de la historia sin cambiar su esencia. Esto permite sentir el verdadero paso del tiempo, leer la verdadera historia del vino. Sólo en estos vinos se pueden interpretar los cambios climáticos de cada añada sin otras interferencias, tal como sucede con los vinos ya consagrados del Viejo Mundo.

En López no hay barricas pero si hay un sin fin de grandes toneles de roble de diversos tamaños en donde descansan sus mejores vinos, por varios años. También es una de las bodegas más modernas de la Argentina, además de ser una de las más grandes. Porque para elaborar tantos vinos de buena calidad es necesario tener mucha capacidad de frío (tanques de acero). Además, en épocas de vendimia es una de las pocas que permite ver como ingresa la uva a los lagares y como salen los camiones cargados con pallets de cajas de vinos, pasando por todas las etapas del proceso de elaboración.

Desde siempre, por su fama y cercanía a la ciudad de Mendoza, es una de las bodegas más visitadas.

El fundador de la bodega llegó desde el sur de España, y desde aquel entonces la familia concibió los vinos a la europea. A ellos les gustan los vinos que pueden perdurar en el tiempo, y que son amables de beber en cualquier etapa de su vida. Sin dudas, una de las características inconfundible de los vinos de la casa es que cada etiqueta mantiene su estilo a través de las cosechas, algo inusual en los demás vinos argentinos. Porque los López no quieren sorprender ni impactar con cada copa, sino simplemente ofrecer el mismo vino siempre.

Los porqué del éxito de la bodega a lo largo de más de un siglo son muchos. Están presentes en todos los segmentos de precio y además de su reconocida relación calidad-precio, sus vinos llegan a todos lados. Por eso, cuando uno se lanza a la ruta y para en algún restaurante perdido, los vinos de López son siempre una apuesta segura.

Miguel Brascó, decía que eran vinos dedicados a la mayoría silenciosa y sin fijarse lo que imponían las modas. Siempre supo que el Estilo López sería eterno. Por un lado, porque la calidad y la consistencia han sido probadas y comprobadas por generaciones. Y por el otro, todos los amantes del vino, tarde o temprano nos rendimos ante esos vinos delicados, equilibrados y con todos los sabores del tiempo en cada botella.

Los vinos de López permiten conocer y beber la historia argentina.

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EXTRACTO NOTA FONDO DE OLLA · 12 de Abril de 2016

Por Patricio Zárate

El sitio web Fondo de Olla realizó una nota sobre nuestra Degustación Vertical Rincón Famoso Tinto.

Una etiqueta con 41 años de historia

López tiene su Rincón Famoso

Rincón Famoso no es una de las etiquetas de alta gama de López. Entonces, cuando nos invitan a una cata vertical de este vino, la sorpresa no es poca ya que nos dicen que se descorcharán botellas del 1974 hasta el 2011. Y eso había que probarlo.

La historia del nombre de esta etiqueta es curiosa. En los años ‘60, la familia López tenía un campo en Maipú que daba una producción muy baja y de poca calidad. De esas hectáreas, el único lugar que ofrecía uvas con constancia para cosechar (y que al menos servían para algo) era una esquina del predio que empezó a recibir los nombres de “el rincón diferente”, “ese rincón que da uvas”, “El famoso rincón” o el “rincón famoso”.

La broma quedó dando vueltas y, cuando surgió una nueva etiqueta, se le puso “Rincón Famoso”, aunque nada tenía con aquel famoso y tristemente célebre rincón de baja calidad.

Con base de Sangiovese y un agregado de Merlot y Malbec, este vino pasa cuatro años en toneles de roble francés antes de ser etiquetado para salir a la venta. Por eso, hoy la añada nueva es la 2011. Las uvas son cosechadas y criadas por separado, para luego después de la crianza hacer el corte que dará forma y estilo al Rincón Famoso.

LÓPEZ ARMÓ UNA DEGUSTACIÓN DE RINCÓN FAMOSO, QUE PASA REVISTA A VARIAS AÑADAS DESDE 1974 HASTA 2011. UN VINO CON HISTORIA AL ALCANCE DEL BOLSILLO. 

“Este tipo de eventos los hacemos para acercar a la gente al vino; ya el hecho de decir Cata vertical algunas veces asusta al consumidor. Y acá queremos desestructurar ese preconcepto que existe”, señaló Eduardo López
Lo interesante de la cata fue comprobar la evolución en el tiempo de un vino que hoy en el supermercado se puede comprar por alrededor de 70 pesos. Degustamos las cosechas 2011, 2003, 1999, 1991 y 1974.

Al margen de cualquier tecnicismo, los vinos estaban todos muy bien. Y a fuer de ser sinceros, la verdad es que nadie se imagina que un Rincón Famoso pueda llegar a durar 40 años y estar en forma. Bueno, todos tenemos poca imaginación, porque el vino ha llegado y lo ha hecho perfectamente.

De ahí la tradición López, los toneles y la sorpresa que nos pueden dar cuando algo está bien hecho y fue pensado para contar una historia a los largo de varias generaciones.

EXTRACTO DE CAMINOS DEL VINO.COM · 23 DE ENERO DE 2015

El sitio web CAMINOS DEL VINO . COM publicó una nota sobre nuestro Restaurant Rincón de López.

El Rincón de López

Una de las paradas obligadas en los caminos del vino, es sin dudas Bodegas López. Algunas de las razones pueden ser el inconfundible estilo de sus vinos, su historia, el museo o simplemente la visita a una de las pocas bodegas que sigue la tradición familiar conservando el estilo de su fundador. Pero la realidad es que también, cada vez se acercan más visitantes para vivir la experiencia en el Restaurante que la bodega tiene en la planta alta destinada a turismo.

El rumbo del Rincón de López, fue buscar la simpleza y la practicidad para un buen momento entre el vino y la comida.

Con la llegada del tranvía, la invasión "biker" y las distintas formas de acercarse a la bodega, María López (hija del actual presidente del directorio), y Chef Andrés Romano, que acompaña el proyecto desde el inicio, fueron adaptándose y construyendo un menú para cada ocasión. Acá no hay escusas de tiempo ni distancia, estás a tan sólo 100 metros de la parada del tranvía y a minutos de la ciudad de Mendoza, para vivir esta extraordinaria experiencia que desde el año 1898, viene dejando "surco" en la historia del vino argentino.

Si el plan es el almuerzo, tenés la opción de elegir a la carta o elegir los clásicos menús degustación.

Si estás con tu grupo de amigos y no querés perderte detalle de la historia López la mejor opción es una tabla, una buena degustación de sus vinos y llevarte un recuerdo de cada detalle del recorrido. Si llegaste en bici, o solamente querés tomar una copa de vino con unas empanadas más relajado y alejado de las formalidades también lo vas a encontrar acá.

Seguramente los primeros inmigrantes andaluces estarían orgullosos de ver su sueño cumplido, que sus hijos, nietos y hoy la cuarta generación hayan seguido trabajando y ofreciendo la misma calidad que caracterizó a sus vinos por más de cien años, ahora también en su Rincón de López. Que mejor elogio para un vino que una buena comida. En el mediodía de Maipú, el restaurante de Bodegas López, te está esperando.

La elegancia de sus vinos sigue intacta, y se transforma en una gran compañía para disfrutar de la comida y la tranquilidad del estilo del Rincón de López.

Restaurant Rincón de López - Más información

NOTA SITIO WEB EL CONOCEDOR · 29 DE AGOSTO DE 2013

Por Gabriel Bosso

La revista digital “El Conocedor” publicó una nota sobre la historia de Bodegas López y su actividad actual en el mercado vitivinícola nacional.

Bodegas López: Más de 100 años en la misma senda

Bodegas López es quizás la paradoja del actual mundo del vino. Es cuestionada por nuevas generaciones de consumidores por tener un estilo antiguo de vinos, admirada por sus pares bodegueros por tener quizás el mejor sistema de distribución nacional, produce millones de litros anualmente que persiguen básicamente la misma calidad todos los años.

Bodegas López, hace más de 100 años que viene haciendo la misma receta, transmitida por generaciones y con el aval de millones de consumidores y curiosamente  llega a lugares donde a veces no hay teléfono, ni corriente eléctrica de red o ninguna otra marca de vinos.

Ahora López se renueva en la propuesta comercial ofreciendo su más ambiciosa colección de vinos desde 1939 hasta la actualidad de Montchenot; Chateau Vieux o Casona López pero también tiene uno de los Visitor Center más grandes y modernos del país, con restaurante, museo y la posibilidad de recorrer  la bodega entre esos toneles gigantes que son parte ya del patrimonio vitivinícola argentino. Todo por excelentes precios para pasear y comer dentro del predio.

Que bueno que el vino de para todo. Que bueno que también haya bodegas como López. Que bueno que López sin cambiar nada sea distinta a todo.

EXTRACTO DE REVISTA WINE + · NOVIEMBRE DE 2012

Por Florencia Borsani

La siguiente nota propone un recorrido por los más distinguidos restaurantes en bodegas argentinas, entre ellos nuestro Rincón de López restaurant, recientemente premiado por la atención y excelencia gourmet en el “Concurso Best Of Mendoza's Wine Turism de la Red Global de las Grandes Capitales del Vino".

Mordiscos de una bodega

Entre tantas alternativas de enoturismo, las casas vitivinícolas desarrollaron hoy una variante magnífica para el paladar. Acompáñennos a recorrer algunos de los más distinguidos restaurantes en bodegas argentinas.

Cada vez van más de la mano el vino, la gastronomía y el turismo; una trilogía inseparable que, para el consumidor, hacen la real diferencia entre una bodega y otra, asegurando una experiencia imposible de olvidar.

El momento de comer entre toneles de roble y disfrutar del paisaje de los viñedos con las montañas de fondo y una copa de Merlot en la mano, es algo que no tiene precio. Y es esto lo que ha llevado a los bodegueros a pensar en incluir la restauración como una nueva unidad de negocios en su empresa.

ESE PLUS

Cada bodega tiene pequeños secretos guardados para sorprender al visitante y completar la experiencia que fueron a buscar.

Es que estos mordiscos bodegueros tienen un encanto especial. El paisaje que acompaña a cada casa vitivinícola también forma parte de la travesía; muchos visitantes quedan deslumbradas con una etiqueta que tomaron allí, entre los aromas del vino fermentándose, la tierra húmeda de los viñedos y ese escenario que deslumbra en el fondo, cual escenografía novelesca. Los sentidos que se desarrollan en ese momento, con aquella postal que los enmarca, son irreproducibles.

LOS PREFERIDOS

Cada uno tiene su “niño mimado”. Aquella preparación con la que sabe que no fallará y que deslumbrará a más de uno. Aquí, algunos de los chefs de los restaurantes en bodegas más importante del país contándonos sobre aquel plato que les fascina preparar.

ANDRÉS ROMANO - RINCÓN LÓPEZ - BODEGA LÓPEZ, MENDOZA

Uno de los platos que más me gusta preparar es un chivito deshuesado, de una cocción prolongada, con chimichurri suave, calabazas dulces y hojas verdes. Lo primero que hago es garantizarme la frescura y origen del animal en cuestión; una vez en mi cocina, lo limpio y lo sazono con sal, pimienta negra, algunos ajitos majados, hojas de laurel y bastante jugo de limón. Lo dispongo en una placa, lo cubro con papel para no perder tantos jugos durante su cocción y lo llevo a un horno a muy baja temperatura durante 5 horas. Una vez afuera lo desmenuzo con paciencia y valor (ya que debe hacerse aún bien caliente), le doy forma y lo reservo para servirlo en un plato terminado.

Restaurant Rincón de López - Más información

EXTRACTO DE REVISTA BELLE EPOQUE · MAYO DE 2012

Por Fanny Polimeni

La autora comparte una grata experiencia al degustar el vino Chateau Vieux cosecha 1972.

Nota auto referencial

No cometo una infidencia ni una falta a la privacidad si comparto con usted un mail que envié en Abril de 2010 a Bodegas López y la respuesta que recibí.

Mi envío dice:
“Mis queridos López”:
Anoche por una circunstancia muy especial y feliz, decidí abrir una botella de Chateau Vieux ¡1972! Quiero contarles que, superada la lucha por extraer el corcho, lo vertí con amor en decánter. ¡Y comenzó una fiesta maravillosa! Porque el viejo ejemplar me dio todo tipo de placeres. ¡Desde recordar el momento en que Don Carlos me lo regaló (era de una partida que se había mojado y tenía la etiqueta un tanto deteriorada).

El color, pálido y seductor fue lo primero que me impresionó. Luego… los aromas, intensos pero serenos, me encantaron. ¡Qué vino!

Complejo, suave, aterciopelado. ¡Espléndido! ¡Fantástico!
Con enorme alegría, comparto con ustedes mi espléndida experiencia con un vino que me esperó ¡38 años! (Apenas unos poquitos más de los que yo tengo ¡Je je!

Gracias. ¡Felicitaciones! Muchas.

La respuesta dice:
“Estimada Fanny:
No sabe la alegría que nos dio recibir su mail. Que un vino con 38 años de vida le haya dado un gran placer nos llena de orgullo y mucho más con este comentario partiendo de usted.

Realmente a mucha gente no le gusta tomar vinos como éste, tal vez porque no tienen la oportunidad de tomarlos. Gracias a usted por la paciencia, primero de luchar con el corcho y luego por tomarse el tiempo para decantarlo y despertarlo después de tantos años durmiendo.

Nos alegramos mucho de que lo haya podido paladear y gozar. Y que en una ocasión especial y feliz nuestro vino la haya acompañado.

Nuevamente muchas gracias por sus palabras, que nos llena de orgullo leer.

La saludamos con todo aprecio.

El Director de Bodegas López.”

Este comienzo auto referencial tengo que terminarlo con la explicación que le dí a mis sorprendidos invitados, cuando, curiosos, mientras percibían los aromas y paladeaban aquel vino todavía secreto, me preguntaban curiosos: ¿Qué es? ¿De dónde es?
Porque yo, después de jugar de enigmática les rebelé definitoriamente: ¡Es el estilo López!

PERSONALIDAD

De eso se trata. Hablar o escribir de Bodegas López es imposible sin referirse a El estilo López. Desde 1898 lo saben sus fieles seguidores. Lo saben hasta los jóvenes que se asomaron al mundo del vino de la mano de las últimas tendencias y votan por la moda de los vinos jóvenes, con mucho color, mucha potencia, mucha concentración, mucha urgencia, mucho de mucho. El conocido slogan de López es: “El tiempo y la paciencia dedicados al añejamiento no se los pedimos a usted, lo ponemos nosotros.” Un modo, una manera, una forma de definir su filosofía, su estilo.

BUENA LETRA

Con una grafía manual de puño y letra del pionero José Federico López, Chateau Vieux, llamado a ser un clásico, nació alrededor de 1934 como un tinto con base Cabernet Sauvignon cosechado en viñedos propios y añejado en grandes toneles de roble francés, y un blanco fruto de notable conjunción de variedades Chardonnay, inaugurando su tradición en vinos finos consolidando ya, por entonces la gesta iniciada por Don José Gregorio López Rivas.

A partir de 1938 Rincón Famoso, con su inconfundible etiqueta inclinada con prolija letra inglesa, se convierte en hit del consumidor local.

Los López, siguiendo el mandato familiar, siempre se fueron perfeccionando, creciendo acorde a los tiempos, superando inconvenientes, marcando hitos, señalando caminos. Chateau Montchenot, ahora sólo Montchenot, apareció a comienzos de los ´60.

Por esa época, Vasco y Vasco Viejo aparecen como vinos de mesa y reserva fieles a la premisa de calidad.

En 1973, cuando la bodega cumplía sus primeros 75 años de vida se produjo el lanzamiento de otra de sus reconocidas marcas: Selección López (ahora sólo López).

SEGÚN PASAN LOS AÑOS

Sobre el fin del siglo pasado, antes de alcanzar los cien años de experiencia se inicia un programa integral de reequipamiento y modernización. Con Carlos Alberto López en la Presidencia y dirección general y su hermana Marta López de Naviera en la Vicepresidencia, se encara el gran esfuerzo empresario que impuso la nueva etapa, a la que se incorpora la cuarta generación con los nietos del fundador, Carlos Alberto López Laurenz y Eduardo López Laurenz.

La empresa, consolidada tanto en el país como en los principales mercados del mundo, ante la tendencia que marcaba un notorio interés y consumo de los vinos finos, suspende definitivamente su línea de vinos de mesa. Deja en el recuerdo la famosa marca El Vasquito.

CRECIMIENTO

Respondiendo a la demanda de los consumidores exigentes y siempre fieles a su estilo consagrado, en 1995 lanzaron un vino fuera de serie: Montchenot Gran Reserva 1974, un tinto profundo, madurado largamente en roble, puesto en botella en 1983, que se agotó al poco tiempo de su aparición.

Con renovada vitalidad, entusiasmo y empuje, llegaron al Centenario con el lanzamiento de un vino conmemorativo excepcional como el Montchenot tinto cosecha 1975 al que se sumaron dos nuevas creaciones elegidas entre la reserva particular de la bodega: Montchenot 15 años y 20 años, de partidas limitadas.

MARCAS QUE MARCAN

A cien años de su fundación, se construyó una nueva sección en la bodega anexa destinada exclusivamente a espumantes.

Casona López fueron los primeros varietales que inauguraron el nuevo segmento de vinos con que acompañaron las exigencias del mercado y las nuevas tendencias internacionales.

La línea Xero para varietales aportó un audaz toque de juventud.

LOS TOP

Los vinos de López durante 114 años han acompañado la formación del paladar argentino, como protagonistas ineludibles del devenir de toda nuestra industria vitivinícola.

El Brascó Corte 279, cuyo blend y etiqueta fueron creados por Miguel Brascó y detenta el estilo personal del súper especialista.

Federico López Tinto Gran Reserva 1996, elaborado en homenaje a Federico López con todo el cariño de sus hijos, nietos y bisnietos.

Montchenot Tinto 100 años 1975, envasado en botella magnum. Este vino único, llena la boca, es elegante, y manifiesta una sorprendente vitalidad.

Los vinos de la bodega, más allá o más acá de la globalización, siguen siendo fieles a sí mismos. Nacen en viñedos propios y están definitivamente inscriptos en el paladar argentino.

VISITA OBLIGADA

Conocer, in situ, la Bodega; el núcleo vital donde nace esta fantástica realidad, bien justifica un viaje a Mendoza. Ofrecen visitas a la bodega, champañera, fincas y degustaciones, almuerzos y cenas privadas, degustaciones especiales de distintos vinos de la línea top, degustaciones verticales, cursos de Cata y Degustación, venta de vinos y productos promocionales.

SUPLEMENTO VINOS Y BUEN VIVIR - DIARIO UNO · ABRIL DE 2011

Vinos & Buen Vivir - Bodega destacada

El Diario UNO publicó una nota sobre la historia de Bodegas López y su importante rol en el mercado vitivinícola nacional.

Bodegas López, historia viva del vino argentino

Una sabia combinación de tradiciones ancestrales con renovación tecnológica ha otorgado a los vinos de López una doble condición de clásicos y modernos a la vez.

Hablar de Bodegas López es hablar de la historia misma de la vitivinicultura de Mendoza. Iniciada hace 113 años, representa un caso excepcional en la industria ya que continúa en manos de la familia fundadora.

Su fundador, José López Rivas, llegó en 1886 proveniente de Algarrobo, un pueblo ubicado en Málaga, España, donde cultivaba, junto a su familia, predios con viñas y olivos. Decidió instalar sus viñedos en el país y escapar así de una devastadora plaga, la filoxera, que afectaba a las vides en Europa.

Así comenzó la elaboración de sus propios vinos que tuvieron gran aceptación debido a su calidad. Ese mismo año nació José Federico López, hijo único y continuador de su padre, quien hasta poco antes de cumplir los cien años de vida, guió los destinos de la empresa familiar, quien afirmaba que su atención y cuidado constante le permitían obtener vinos calificados como “la más alta expresión del tipo francés”.

Por ese camino, complejo pero genuino, se forjó el estilo López, con dedicación y por sobretodo con innegable convicción.

En 1934, la Bodega presentó a uno de sus grandes clásicos: “Chateau Vieux”, un vino de corte con base Cabernet Sauvignon y un blanco con una conjunción de variedades Chardonnay y Pinot Blanco.

En 1938 apareció “Rincón Famoso”, vino tinto y vino blanco de corte, con cepajes en armonioso equilibrio, convertidos hoy en clásicos del consumidor argentino.

Con el paso de los años incorporaron a la empresa los hijos: José Federico y Carlos Alberto; con quienes compartió una prolongada labor de más de cuarenta años al frente de la bodega. Actualmente, la cuarta generación de los López se encuentra en la conducción de la misma.

La bodega

Actualmente cuenta con una capacidad de 40 millones de litros, de los cuales 5.240.000 se almacenan en toneles y cubas de roble francés.

En la bodega se atesoran estibas de botellas en las que se pueden encontrar cosechas desde 1938, alojadas en profundos sótanos donde se estacionan lejos de la luz y a temperatura uniforme.

Para asegurar la calidad en la elaboración de sus vinos, la firma dispone de maquinarias de última generación tecnológica, que le permite desde el viñedo contar con uvas de inmejorable calidad, cosechando a mano y transportando en cajas plásticas para garantizar la integridad del fruto. Cuenta también con una moderna planta para la elaboración de sus espumantes, con tanques de acero inoxidable y una línea isobárica para su fraccionamiento, donde se elabora las tradicionales champañas Federico López, Montchenot, Mont Reims y López.

RestAURANT López

Un ambiente moderno y relajado, con grandes aberturas y terrazas con vista a la cordillera y jardines de la antigua casona familiar, el restaurant ofrece un menú de carácter regional al estilo gourmet o bien a la carta, acompañado de sus clásicos vinos y champagnes. Allí mendocinos y turistas pueden disfrutar de las creaciones del chef Andrés Romano.

Frases

Carlos López

Enólogo y propietario de la bodega

El establecimiento ubicado en Maipú se encuentra bajo la conducción de Carlos Alberto López, enólogo y su hermano Eduardo, contador público, pertenecientes a la cuarta generación desde que Don José López Rivas fundara la bodega.

“El estilo de López se ha mantenido en el tiempo y por suerte es reconocido por el paladar argentino. Mantener estable la relación precio calidad es fundamental para estar presentes en todas las generaciones y trascender en el tiempo”.

Extracto de LA NACIÓN REVISTA · 5 DE SEPTIEMBRE DE 2010

Gourmet / Vinos

Por Miguel Brascó

Una vez más, Miguel Brascó, experimentado crítico argentino, enófilo y amante del buen comer, visitó Mendoza, en esta ocasión con motivo de la inauguración del Restaurant López en Bodegas López. A continuación sus comentarios para LNR.

Un restaurante de bodega

LÓPEZ INAUGURÓ UN SITIO SIMPLE, AUSTERO Y CONFORTABLE, CON PLATOS SUCULENTOS Y SABROSOS PARA DESPUÉS DE VER LOS VIÑEDOS

De paso por General Gutiérrez, terruño vitícola de Maipú (Mendoza), le sugiero que explore en Ozamis 375 el nuevo restaurante inaugurado por la bodega López.

Estilo arquitectónico colonial rural tradicional, una de cuyas neoexpresiones inspiró el perfil del restaurante López.

Simple, austero, posminimalista por fuera; luminoso, confortable, despojado por dentro. El sol pleno del invierno y el atenuado del estío es su principal determinante. Con ese amoblamiento nada piripipí fachoso, sino austero y confortable, casi hogareño, que los alemanes denominan gemütlich.

Es un restaurante en el más amplio sentido de la palabra, no un merendero contingente para apaciguar esa puntita de hambre que, tipo cangrejo, despiertan los morosos turismos de las plantas vinificadoras.

Sus propuestas responden de manera plena y contundente a ese especial enfoque gastronómico-enológico del consumo hedonista gourmet, propio de la cultura mediterránea. Dicho enfoque parte de no utilizar el vino como mera addenda en un vis-à-vis social coyuntural. Lo emplean siempre como un sostén fundamental de todo disfrute culinario pleno.

En su conjunto, los restaurantes de bodega funcionan conceptualmente dentro de la cultura mediterránea. Pero este de López es diametral. Además de luminoso, tranquilo, agradable, pequeño (50 cubiertos) y módico, su cocina es escasamente fashion; los platos, suculentos y sabrosos. Es conveniente y da placer almorzar allí (de lunes a viernes y feriados, de 12 a 15; está próximo a habilitarse el sábado al mediodía).

Inaugurado hace dos meses bajo la dirección y decoración de María López, en los fuegos está Juan Andrés Romano, un egresado del instituto mendocino Arrayanes, secundado por Jimena Rodríguez Lorenzo, también de Arrayanes, con stage en el restaurante Oviedo de Buenos Aires.

La cocina ofrece dos menús fijos. Uno, de tres platos, postre y copa de blend tinto Rincón Famoso. Otro, de los mismos platos, pero dos vinos (tinto y blanco, Casona López o Château Vieux) más flûte de champagne Montchenot Brut Nature). Hay, finalmente, un menú a la carta, con vino por copa o por botella.

Yo en Mendoza exploré el restaurante, comí de todo, tomé Montchenot Gran Reserva 1999, López Sauvignon Blanc y tres copas de champagne Montchenot Brut Nature. Platos que más me excitaron: tradicionales empanadas argentinas y una entrañita crujiente de ternera.

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Extracto de Revista el conocedor · 11 de agosto de 2010

Por Fabricio Portelli

Fabricio Portelli, reconocido periodista especializado en vinos y sommelier desde el año 2000. Hoy consagrado como referente de las nuevas generaciones, en cuanto al mundo del vino, bebidas y gastronomía se refiere, nos brinda un enfoque objetivo de “El Estilo López”.

Bodegas López ¿estilo o tradición?

Es de las más importantes del país, los consumidores avalan, día a día, sus vinos. Analizamos si esta bodega respeta una tradición o si se trata de un estilo propio.

Almorzando en la Casa del Visitante de la bodega Familia Zuccardi, José Pepe Zuccardi, una de las personalidades más innovadoras de nuestra industria, me confesó: “Cuando nosotros vendíamos vinos en damajuanas, López ya estaba enfocada en la calidad; el Chateau Montchenot se tomaba en las ocasiones especiales”. Estas palabras hacia un clásico de nuestra vitivinicultura no son más que una muestra de respeto y admiración.

Pero ese comentario no fue al azar, ya que estábamos de visita con Patricio Tapia –el referente más importante del vino sudamericano– y veníamos de catar toda la mañana en López, junto a Carlos López (hijo) y el enólogo Carmelo Panella. Se podría decir que esto representa una experiencia única, como toda cata amplia que se hace en bodega de la mano de sus propietarios y hacedores, la mejor oportunidad para aprender sobre los vinos y las personas que hay detrás de esas etiquetas. Claro que la degustación allí es diferente porque a pesar del paso de los años y salvo escasísimas etiquetas nuevas (López Sauvignon Blanc, por ejemplo), los vinos no cambian porque los López no quieren que cambien.

Hace poco más de una década, en mi primera visita a esta bodega centenaria con la Escuela Argentina de Sommeliers, recuerdo haber quedado impactado por la magnitud de sus instalaciones y ese universo inmenso en el que los tanques de acero inoxidable compartían cartel con los grandes toneles. Allí estaban los dos Carlos (padre e hijo) y Eduardo rodeados de un séquito de enólogos, enseñando a un puñado de sommeliers recién recibidos todos los secretos de sus vinos.

De todas las frases que se dijeron, hubo una que jamás olvidé: “En López no buscamos que nuestros clientes se sorprendan por el impacto de la fruta o de la madera, lo que queremos es que se den cuenta de que se trata del mismo vino cosecha tras cosecha”. Con el correr de los años, me daría cuenta de que los López eran los únicos en defender esta idea, sobre todo en un momento tan revolucionario como el que vivió recientemente la vitivinicultura argentina.

Hoy escucho a muchos enólogos opinar sobre los vinos de López, subestimando sus cualidades enológicas y augurando que en algún momento van a desaparecer. Sin embargo, los números aseguran que cada vez venden más. Su vigencia en las mesas del país sigue inalterable.

¿Estilo o tradición?

No es lo mismo elaborar vinos con un estilo propio que hacerlo por tradición. Ahora bien, puede ocurrir que por respetar la tradición se encuentre el estilo buscado y se mantenga, tal como sucede con algunas etiquetas europeas de apelaciones de origen y casas vitivinícolas con historia.

En la Argentina, el tema es bien distinto porque desde hace una década todas las bodegas se dedicaron a barajar y dar de nuevo… Todas, menos una: López, la única que le dio la espalda a las modas. Recién después de un buen rato –no más de unos años atrás– lanzó su primera línea de varietales llamada Casona López, pero claro siempre respetando su estilo.

Cuando la mayoría dio un giro de 180 grados, los más importantes criaban sus ejemplares en grandes toneles, sus blends llevaban nombres de fantasía con los que ocultaban los cepajes y los lanzaban al mercado con dos o tres años de vida. Todos estos preceptos fueron absorbidos de aquellos pioneros que llegaron desde Europa en el siglo XIX con las estacas bajo el brazo y sus saberes enológicos.

Mientras la gran mayoría prefirió reinventar la historia y dejar atrás la tradición, López no sólo la mantuvo, sino que asumió costos financieros enormes para seguir manteniendo grandes volúmenes de vino a la espera de su mejor momento para salir al mercado. Y allí reside uno de sus grandes secretos: la capacidad de stockear, que es la que les permite ofrecer un producto que no cambia en el tiempo.

La visión de los López es acertada porque, todas sus etiquetas son fácilmente reconocidas por los consumidores y eso no es poca cosa.

Este respeto por su propia tradición les permitió forjar un tipo de vinos específico: suaves al paladar, que no varían con las cosechas (como el whisky) y con todos sus sabores que remiten a la madurez y al paso del tiempo. Pero cómo saber si se trata de un estilo buscado o del conformismo que supone no cambiar la fórmula exitosa. Y es aquí cuando aparece la figura del patriarca de la bodega: Carlos López, un personaje de pensamientos firmes, tan noble como duro, que sólo acepta vinos elegantes que acarician el paladar sin astringencias y que no concibe los aromas primarios y secundarios (los de la fruta y los de la elaboración) como síntoma de buen ejemplar, ni siquiera los terciarios (los del roble nuevo), sino que admira el bouquet como la condición sine qua non.

Si no fuese por esa firme voluntad de Carlos, estaríamos en presencia sólo de una tradición; sin embargo, hoy se ha convertido en un estilo, el cual don Carmelo Panella ha mantenido y mejorado durante más de cuarenta años y ha logrado que recorra todas las etiquetas de la casa.

Considero que a sus vinos no hay que juzgarlos por su fruta fresca, por su vivacidad o por sus tonos de roble. Es gracias a ese empeño en mantenerse firmes en sus convicciones enológicas que hoy podemos disfrutar de un estilo de vinos totalmente diferente al de los demás y que es un fiel reflejo de lo que nos hizo grandes en materia vitivinícola.

Pero atención que la confianza no es la mejor consejera para ganar nuevos adeptos; quedarse callados en un mercado tan competitivo. Es un riesgo muy alto que es posible acotar si comunican todos estos porqués del estilo López y el orgullo que la familia siente.

Las claves de los vinos

Es cierto que estos vinos no cambian, pero también es real que es imposible hacer dos ejemplares iguales. Asimismo, aunque los de López son los que mejor mantienen intactas sus cualidades a pesar de las cosechas, lo que siempre cambian son las circunstancias, los momentos. Por lo tanto, las claves del éxito del estilo López vienen por otro lado.

Se trata de sabores maduros, que siempre resultan frescos y limpios. Claramente hay notas de frutas pasas y secas, en lugar de fruta fresca y crujiente. Pero, en todo caso, lo más valorable de un vino es cuando tiene sabor a vino y su trama gustativa no se puede desenredar, ni en el paladar ni en la cabeza. Y en ese aspecto, estos vinos tienden más a eso porque un Rincón Famoso tinto tiene sabor a Rincón Famoso tinto.

Mientras los demás están en pleno proceso de aprendizaje y búsqueda de un estilo propio, López ya lo ha encontrado desde hace varios años. Prefiero un futuro en el que las grandes casas encuentren su rumbo definitivo, que los pequeños emprendimientos sigan surgiendo para aportar la diversidad y obviamente que siga López manteniendo vivo ese estilo que forjó.

De todos los vinos degustados en la bodega, quiero destacar aquellos que más me llamaron la atención y que sirven para entender muy bien su estilo.

El Vasco Viejo tinto: ideal para todos los días, vinoso pero amable al paladar, sin arista alguna, con fruta roja madura pero refrescante. Un verdadero best buy que no ostenta glamour, pero derrocha placer.

El López Malbec 2008: un tinto fresco, con ciertos tonos de Malbec y un final especiado muy agradable. De paladar suelto y ágil.

El Rincón Famoso Blanco 2009: fresco y vivaz, con ese carácter frutal que los blancos tradicionales siempre tuvieron.

El Chateau Vieux 2001: un verdadero paradigma de un vino clásico con un bouquet muy atractivo y textura sedosa, pero a la vez con taninos vivaces. Franco y profundo, es muy agradable.

Federico López (con tapa corona): es el más delicado y austero de sus espumantes, con verdadera personalidad.

Monchenot 15 y 20 años: dos ejemplares imposibles de emular. Suavidad, sabores complejos propios de una prolongada y correcta guarda, pero que también reflejan intenciones de gran vino.

  • Bodegas López - Revista El Conocedor 路 Agosto de 2010

Extracto de Revista Entorno Económico · Mayo de 2010

“Nuevo centro de atención al turismo”

La Revista Entorno Económico publicó una nota sobre el Nuevo Centro de Atención al Turista en Bodegas López inaugurado en Marzo de 2010, destinado a ofrecer mayores comodidades al turista que nos visita.

Bodegas López, en constante superación

Hace más de diez años la bodega abrió sus puertas al turista, hoy se renueva e inaugura modernas instalaciones.

La bodega de la familia López es un clásico mendocino. Con más de 112 años desde su apertura, mantiene una calidad tradicional muy demandada en el país y en el exterior, tanto en vinos como espumantes. Pero esa tradición ya consolidada no les impide ser grandes innovadores en la búsqueda de la superación constante.

Por ello, y siguiendo con el estilo colonial español de la bodega, se construyó un nuevo edificio destinado a ofrecer mayores comodidades al turista que la visita.

Con una superficie cubierta de 1.750 m2 en tres plantas, los visitantes tendrán a su disposición, entre otras novedades, mayor comodidad en las degustaciones y amplios salones para realizar distintos eventos empresariales y sociales.

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Extracto de Revista Entorno Económico · Número 45 Agosto de 2009

Tradición, esfuerzo y compromiso

Una historia que no termina

  • Bodegas López - Revista Entorno Econ贸mico 路 N煤mero 45

El fundador José López Rivas llegó en 1886 desde Málaga, España, donde cultivaba junto a su familia predios con viñas y olivos. Decidió instalar sus viñedos aquí y escapar así de una devastadora plaga, la filoxera, que afectaba las vides en Europa.

En 1898 se arraigó definitivamente en Mendoza, y en marzo de ese año comenzó la elaboración de sus propios vinos, producidos, como hasta la fecha, con cepas propias.

Estos primeros vinos, comercializados en cascos de roble, tuvieron gran aceptación y pronto la demanda superó a la producción. Ante la necesidad de aumentarla, José López Rivas compró una parcela de tierra en Gutiérrez, donde se construyó la actual bodega.

Progresivamente se fueron ampliando las superficies de viñedos, y adquiriendo fincas en zonas con clima y composición mineralógica ideales para el cultivo de la vid.

A finales de la década de 1910, comenzó a colaborar en la empresa el hijo del fundador, José Federico López, y significó un impulso decisivo para el crecimiento que experimentó la empresa.

Con esta nueva conformación, la bodega acompañará el incremento de las superficies de viñedos con un constante aumento de su capacidad de añejamiento en toneles de roble francés.

Por esa época se lanza al mercado la marca “Prestigio de Cuyo”, que acompañó durante algunas décadas a la entonces única marca de la bodega, “El Vasquito”.

Para obtener variedades finas, se fueron ampliando las superficies de viñedos para los nuevos cepajes en Cruz de Piedra, en Maipú y Agrelo.

A fines de la década de 1930 comienza el envío de sus vinos al exterior. Se realizan las gestiones para registrar las marcas de sus vinos finos “Prestigio de Cuyo”, “Huetel” y “Rincón Famoso”.

En 1934, la Bodega presenta a uno de sus grandes clásicos: “Chateau Vieux” y en 1938 aparece el “Rincón Famoso”.

En octubre de 1948, falleció don José López Rivas. Progresivamente se incorporaron a la empresa sus hijos José Federico y Carlos Alberto.

López representa un caso excepcional dentro de la industria vitivinícola argentina, ya que continúa en manos de la familia fundadora.

Entre 1949 y 1959, la firma cambió la razón “José López e Hijo” por “Bodegas y Viñedos López S.A.”. En esa época aparece el “Jerez FL”.

La bodega lanza nuevas marcas en vinos de mesa y reserva: “Vasco Viejo” en 1950, “Montchenot” en 1966 (el tercer gran clásico de la bodega) y “Selección López” en 1970, vino que hoy se denomina simplemente “López”.

En 1970 se suma a sus desafíos la elaboración de champagne: fueron presentadas al público sus marcas “Montchenot” (Nature) y “Mont Reims” (Brut).

Al final de los ’80 se produce la incorporación de la cuarta generación familiar: Carlos Alberto y Eduardo López Laurenz.

En 1994, con el fallecimiento de don Federico López, a los 95 años de edad, lo sucede en la conducción su hijo Carlos Alberto en la presidencia y su hermana Marta en la vicepresidencia. Carlos, además de la presidencia, tiene a cargo las funciones de la gerencia general, siendo el responsable directo de todas las áreas de la bodega, administración central y exportaciones.

Mientras tanto, los establecimientos situados en la provincia de Mendoza –viñedos, bodegas, plantas de elaboración, fraccionamiento, turismo– se encuentran bajo la responsabilidad de Carlos Alberto, enólogo, y Eduardo, contador público, bisnietos del fundador.

Extracto de Revista IN · Diciembre 2008

Por Patricio Tapia

El siguiente es un extracto de nota publicada por Patricio Tapia, reconocido periodista chileno especialista en vinos. Trabaja como editor asociado de “Wine & Spirits”, Nueva York, es director de la editorial “Planetavino” en Chile y autor de la guía anual “Descorchados”. Aquí su reflexión sobre vinos “como los de antes”.

Vinos como los de antes

VINOS DE VIEJO CUÑO, como se hacían antes o, mejor, como se les llama ahora: tintos de estilo tradicional. En un mundo del vino que cada vez parece (y es) más moderno, encontrar este tipo de vinos – que más que a frutas huelen a guarda y paciencia –, es un asunto complicado.

Mis favoritos están en Argentina. Bodegas López y sus tremendos Montchenot. Hace muy poco me acabo de beber una botella de 1985 y no es que la haya tenido guardada desde ese año. Es una de las últimas cosechas disponibles. El lema de los López es: “El tiempo y la paciencia dedicados al añejamiento no se los pedimos a usted, los ponemos nosotros”. Bonito lema en un vino que huele a tabaco y especias dulces, que sabe a cerezas rojas frescas y que tiene un cuerpo delicado, suave, lleno de matices. Nada de súper concentración como esos tintos modernos que parecen luchadores de sumo. Lo de López es el equilibrio, el detalle. Vinos como los de antes.

Extracto de Diario Los Andes · 29 de Junio de 2008

Por Tania Abraham

El Diario Los Andes publicó una nota sobre el “tiempo de poda” en Bodegas López, donde cada visitante puede aprender y practicar el arte de podar viviendo la magia del trabajo en los viñedos durante el invierno mendocino.

Tiempo de Poda

Cada época del año tiene su encanto, su particularidad y sus actividades específicas. Para destacar las características estacionales, Bodegas López invita a disfrutar del invierno en contacto con el mundo del vino: desde la cepa, podando las plantas que más tarde darán frutos para el nuevo vino.

Ya recorrimos las instalaciones, cosechamos y degustamos sus caldos. Ahora, cuando el invierno arremete sin mesura, es tiempo de poda.

El programa comienza tempranito con un desayuno en el show room de la champañera para templar el cuerpo antes de poner manos a la obra. A metros, el viñedo modelo espera.

Conocer las distintas variedades de cepas, base de los vinos y champañas de la casa; olivos, materia prima de sus aceites, es el primer paso. Luego la charla versará sobre sistemas de conducción -espaldero y parral-, fenología -yema hinchada, brotación, hojas visibles, floración, envero, madurez, amarilleo de hojas- y los principales cuidados y enfermedades de la vid, poda, despunte, despampanado, deshoje, por un lado y botrytis, oidium y peronóspera por otro.

Con las herramientas adecuadas llega el turno de Don Leyes, es el encargado de hacer saber los cuidados que merece la planta y la forma correcta de podarla, ya que si se realiza mal la tarea corremos el riesgo que no dé frutos.

La experiencia bien vale la pena; es detenerse en el trabajo de los que aman esta tierra, quienes entre los viñedos moldean los futuros frutos. Respeto por esa actividad, reconocimiento, es lo que deja la práctica de poda en Bodegas López.

Mucho más para conocer

Con la tarea cumplida, los visitantes realizan una visita guiada en la champañera.

El paso siguiente lleva a trasladarse hacia la bodega central. En el lugar recibe el enólogo Omar Panella, quien está al frente de la visita y explica detalladamente el proceso de elaboración de los vinos, la fermentación en tanques de acero inoxidable, descube y remontaje. También incluye un recorrido por áreas especiales y visitas a sótanos privados donde hay estibas de vinos reposando desde los años 30'.

Con la experiencia de la poda y la experiencia gustativa, los visitantes se disponen a otra: maridar vinos y comida regional.

El almuerzo se sirve en la bella cava climatizada ubicada en la bodega central.

  • Bodegas L贸pez - Diario Los Andes

Extracto de Diario La Voz de Arizona · 30 de Enero de 2008

Aceite de oliva: Nuevo secreto de belleza

El aceite de oliva ya no es sólo un alimento básico de la dieta mediterránea, sino un auténtico producto milagro, un nuevo secreto de la moderna cosmética.

El llamado oro líquido es hoy día utilizado en numerosas cremas, geles, mascarillas, fluidos y todo tipo de derivados de belleza que constituyen una poderosa industria a nivel mundial.

Las marcas y firmas más prestigiosas tienen en el mercado este arsenal de estética oleícola, de efectos prodigiosos sobre la piel y el organismo.

Nutricionistas y dermatólogos coinciden en que los derivados del aceite de oliva, el fruto virgen tan codiciado en alimentación, es también muy beneficioso para la salud de la piel y el cabello.

Estudios del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba de España - 2008

Por A.T.

El Aceite de Oliva Extra Virgen no deja de sorprendernos con sus beneficios

Un estudio llevado a cabo por investigadores del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba de España, concluyó que la ingesta del aceite de oliva extra vírgen ayuda a reducir los medidores inflamatorios en personas sanas. Los investigadores atribuyen este nuevo efecto beneficioso del aceite de oliva extra vírgen, al menos en parte, a su alta riqueza en micronutrientes que actúan con un efecto directo similar al de los fármacos antiinflamatorios.

Extracto de Revista Master Wine · Número 61 · Año 2006

Por Laura Ballotta / Fotografía: Leo Puoci

Bodegas López, un clásico argentino

  • Bodegas L贸pez - Revista Master Wine
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  • Bodegas L贸pez - Revista Master Wine

La familia López es oriunda de Andalucía y el primer adelantado fue José López Rivas quien fundó la bodega en 1898 en Mendoza. Más de cien años después, este clásico de los vinos argentinos continúa en manos de la familia fundadora.

Manejada por la tercera y la cuarta generación de bodegueros, hoy Bodegas López es comandada por Carlos Alberto López junto a sus hijos, Carlos y Eduardo. La sabia combinación de tradiciones ancestrales con una permanente actualización tecnológica otorgan a sus vinos una doble condición de clásicos y modernos a la vez.

Una vez en la bodega nos recibió María, quién fue nuestra guía y nos llevó a recorrer la bodega, la champañera y algunos viñedos aledaños. Más tarde almorzaríamos en la cava y degustaríamos los vinos de López con los enólogos Carmelo Juan Panella y Philippe Caraguel. María nos habló de la gran cantidad de turistas que reciben diariamente en la bodega: “cambió no sólo la cantidad de gente que viene a visitarnos, sino también el tipo de preguntas que nos hace. Ahora nos preguntan por qué hacemos un corte así y no de esta otra forma y porque se fermenta por cantidad de tiempo."

Los viñedos

En López saben perfectamente que un buen vino sólo puede elaborarse a partir de buena uva. Por eso poseen un total de 1.050 hectáreas repartidas entre 12 fincas en zonas de privilegio (Cruz de Piedra y Lunlunta en Maipú, Luján de Cuyo y Tupungato); encontrando en éstas áreas las condiciones óptimas para el cultivo de la vid.

La notable amplitud térmica de estos microclimas, días cálidos y noches frescas, favorecen la generación de intensos aromas, gran concentración de color y taninos maduros. La abundante luminosidad y el clima hacen que los racimos maduren por completo y tengan una gran expresión varietal. Las escasas precipitaciones anuales (250mm), contribuyen a la sanidad de las uvas.

En López la cosecha se realiza en forma manual para preservar la integridad de las uvas y se seleccionan los racimos que se encuentran en perfecto estado sanitario únicamente. Decidir el momento en que se inicia la cosecha es de vital importancia, por lo que se realizan constantes controles del proceso de madurez de las uvas, dependiendo de las distintas necesidades para cada línea de vinos. Por ejemplo, las uvas para elaborar el vino base de champaña se comienzan a cosechar en el mes de febrero para las variedades blancas, finalizando a principios de abril para las variedades tintas.

En la bodega

Bodegas López elabora todos sus vinos en su establecimiento (de más de 26.000 m2 cubiertos) ubicado en el departamento de Maipú, en la Provincia de Mendoza. En los últimos cuatro años aumentó su capacidad de almacenaje y añejamiento de vinos, contando en este momento con 12.900.000 litros en tanques de acero inoxidable y 5.240.000 en toneles y cubas de roble francés de más de 5.000 litros de capacidad. Completando un total de 40.000.000 litros en piletas de hormigón epoxipadas dentro de grandes naves aisladas térmicamente.

Sin dudas, la parte más impactante de la vista la contribuyen las salas con los enormes toneles, todo roble francés, de 30 y 40 años de antigüedad. Lejos de barricas chicas, los toneles de López llegan a tener una capacidad de hasta 35 mil litros. En López se elabora un estilo de vino semejante al de Bordeaux, Francia, donde predomina el Cabernet, con cortes con Merlot y Malbec. Cada varietal se añeja en un tonel distinto y finalmente se hace el corte.

Una vez finalizado el tour por la bodega, nos dirigimos a la planta de elaboración de champaña que López tiene a escasos metros del edificio principal. Allí pudimos observar como el vino base elaborado en la bodega principal es transformado en champaña mediante el método Charmat, ver los modernos tanques de acero inoxidable y la línea isobárica para su fraccionamiento. Esta máquina lo que hace es envasar a cero grados para frenar la presión que trae la burbuja. Después se encorcha, se pone la tapita y el bozal y se lleva a etiquetar a la bodega. La diferencia entre líneas de espumantes está dada fundamentalmente por la diferencia del corte de variedades que la componen.

Los vinos

De regreso en la bodega principal, descendimos a la cava donde nos esperaban los enólogos Carmelo Juan Panella y Philippe Caraguel. Allí se atesoran estibas de botellas que datan desde 1938 hasta nuestros días, alojadas en profundos sótanos donde se estacionan lejos de la luz y a temperatura uniforme. Almorzamos con ellos, degustamos los vinos de la bodega y hablamos de todo.

Carmelo Panella reivindicó el uso de toneles como identidad y sello de la Bodega, que es la única que los mantiene en lugar de utilizar pequeñas barricas. Destacó el hecho de que “el tiempo y la paciencia dedicado al añejamiento no se lo pedimos a usted, los ponemos nosotros”. Es por eso que la estiba de vinos como los Montchenot Gran Reserva 20 años y 15 años se realiza en la Bodega.

Bodegas López, sin dudas una de las grandes bodegas argentinas, elabora 15 millones de litros de vino al año y el 90% es para el mercado interno.

Extracto de Revista Massnegocios · Número 6 · Diciembre 2006

Reconocimiento para Bodegas y Viñedos López S.A.

Por tercer año consecutivo, Bodegas y Viñedos López S.A. es una de las 100 empresas más prestigiosas del país.

Así lo determinó la tercera edición del ranking anual de Clarín, realizado por CEOP (Centro de Estudios de Opinión Pública), que evalúa cada empresa bajo los siguientes ítems: calidad de productos y servicios, honestidad y ética empresarial, solvencia económica y financiera, calidad de gerenciamiento, creatividad en la gestión comercial y de mercadeo, adaptación a los nuevos escenarios, compromiso con la comunidad y el desarrollo del país, trayectoria, proyección de futuro y cuidado del medio ambiente.

Ocupar un lugar destacado en cada uno de estos rubros es el resultado del continuo esfuerzo, dedicación y perfeccionamiento con el que Bodegas López apuesta al futuro.

Extracto de Revista Restó & Catering · Número 4 · Agosto 2006

Por Silvina Minkevich

Clásico de clásicos: Bodegas y Viñedos López

  • Bodegas L贸pez - Revista Rest贸 & Catering

No es fácil mantenerse con éxito más de cien años en el mercado. Y menos aún en el de los vinos, cada vez más complejo y competitivo. Quizás el secreto esté en seguir siendo fiel a un estilo, en crecer sin perder la personalidad, algo que nunca les ha faltado a los vinos de Bodegas López.

Fiel a su estilo, la empresa sigue vinificando conforme a una misma receta que casi no ha sufrido cambios con los años.

El caso de Bodegas López es prácticamente único y sin dudas emblemático –en nuestro país. Lo cierto es que es una de las poquísimas bodegas familiares con historia de más de 100 años, cuya conducción se mantiene en manos de los descendientes directos de su fundador. Y lo que es más importante aún, que mantiene una vigencia enorme y casi intacta en el mercado local.

Hoy, y nadie puede discutirlo, Bodegas López es la empresa vitivinícola con mayor presencia en el mercado gastronómico. Ya sea con sus vinos de mesa (Traful o Vasco Viejo) o con sus vinos finos (López, Casona López, Xero, Rincón Famoso, Chateau Vieux, Montchenot), está presente en el 90% de los restaurantes del país.

Y esto no sólo se debe a la trayectoria del nombre o la fidelidad del público. También intervienen la envergadura de la empresa (la cual, entre tanques de acero, piletas de hormigón y toneles y cubas posee una capacidad de 40 millones de litros) y su eficiente sistema de distribución propia. Este, según admiten los propietarios directivos de la bodega, constituye un factor elemental, ya que permite recomponer semanalmente el stock de los clientes (5.000 en todo el país), sin sobrecargar a éstos de mercadería o, en su defecto, dejarlos sin ella. Para ponerlo en números: la empresa posee sólo en Capital Federal unos 3.000 clientes activos a los que provee con entregas directas al menos una vez por semana.

El tema de la fidelidad del público también es importantísimo. López tiene vinos emblemáticos para cada consumidor: restringiéndonos a restaurantes de niveles medio y alto, partimos del López clásico, siguiendo por el Rincón Famoso y el Chateau Vieux para llegar al Montchenot, en la franja de mayor poder adquisitivo. Sin dudas, todas éstas son marcas con las que muchos consumidores se sienten respaldados (sobre todo aquellos de 45 o 50 años en adelante).

Yendo a la bodega, de algún modo, ésta respalda lo antedicho ya con sus dimensiones. Bodegas López es algo así como una pequeña ciudadela, conformadas por varios edificios que responden a las etapas específicas de la producción, envasado, estiba y expedición. La sala de recepción turística era antiguamente la casa familiar de los fundadores. De allí, que sin necesidad de efectos especiales, posea un encanto particular.

Quizá, del recorrido lo más emocionante sean las cavas subterráneas, túneles penumbrosos en los que reposan miles de botellas y que desembocan en una especie de bóveda central, donde se realizan comidas y catas especiales. Lo cierto es que estas cavas, tienen un trasfondo más real que decorativo: la bodega realmente guarda viejas añadas, inclusive algunas botellas Chateau Vieux 1938, aparentemente en un muy buen estado. Lo cierto es que, con excepción de Lagarde y su Semillón 1942, Bodegas López es la única que ofrece directamente a los consumidores cosechas de más de 20 años.

Le he preguntado a Eduardo López (cuarta generación familiar) acerca del estilo de los vinos, concretamente, si han pensado en cambiarlo, aggiornarlo, como sucede en muchas bodegas tradicionales que buscan conquistar nuevas franjas del mercado. Su respuesta lo dice todo: “Mantener ciertos principios básicos no significa que los productos sean viejos o antiguos sino todo lo contrario. Es poder mantener la calidad de los productos a pesar de las malas épocas y de las modas que van cambiando permanentemente. Es mantener un estilo, el “estilo López”que a pesar de los años, sigue vigente en los mercados, cuando muchos se quedaron en el camino”.

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